miércoles, 13 de abril de 2016

Y continuamos la marcha...

Acá estamos, cumpliendo 21,4 días, al parecer es una nena y sigo sin intentar ilusionarme pero patea mi pancita me muero de amor. Es difícil imaginar que seremos 4 cuando tantas veces lo soñé y fracasé. No puedo hacerme la idea de mi hijo con un hermanito aunque me muera de ternura, tengo tanto miedo que intento ser fría, algo así como observar desde afuera, sin involucrarme sentimentalmente, se hace difícil, le compro ropitas, la imagino usándola, y luego pincho el globo porque no quiero que la historia se repita.
Me atiendo en dos centros de alto riesgo, Dios quiera que esto ayude, más de lo que hago, como viajar hasta San Justo, con 3 horas y media de viaje, sólo de vuelta, si todo esto no es suficiente. No quiero victimizarme pero es un tema, pienso y siento que todo vale la pena por eso también me da miedo que nada alcance, que me esté equivocando, que cometa algún error o pase algo y me caiga y me sea muy difícil levantarme. Afrontar las miradas, la gente, los vecinos, los recuerdos, ya lo viví y no quiero, no puedo volver a vivir lo mismo. Sería terrible, insoportable.
Por todo esto, intento, intento e intento.
Que Dios me proteja a mí, a mi bebé y a mi familia.
Señor, lo dejo en tus manos, Tú te encargas de ellos. Así será.